¿Habrá conejo en el impuesto “verde” de la reforma tributaria?

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Diciembre 5 de 2016

 

 

Por: Oscar Andrés Martínez

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Por estos días el congreso está definiendo el trámite para una reforma tributaria estructural y el ministro de hacienda intentando llegar a consensos entre las bancadas parlamentarias para lograr sacar adelante el proyecto. Sin embargo, hay una expectativa en la comunidad y organizaciones ambientales con relación al llamado impuesto “verde” contemplado en la nueva reforma, esto debido a que no tiene una destinación específica ni tampoco en donde se van a invertir los recursos generados por ese impuesto.

¿Qué es el impuesto al carbono?

El proyecto de reforma tributaria específicamente la parte IX, artículo 207 presenta la definición de Impuesto al carbono como: “un gravamen que recae sobre el contenido de carbono de todos los combustibles fósiles, incluyendo todos los derivados de petróleo que sean usados con fines energéticos”.

De acuerdo con la reforma tributaria el impuesto al carbono generaría por la venta, retiro, importación para el consumo propio o importación para la venta de combustibles fósiles y se causa en una sola etapa respecto del hecho generador que ocurra primero y tendrá una tarifa de quince mil pesos ($15.000) por tonelada de CO2 y esta se ajustará con la inflación del año anterior más un punto. Dicha tarifa se cobrará por combustibles: GLP, gasolina, Kerosene, Jet Fuel, ACPM y Fuel Oil. Los valores de la tarifa por unidad de combustible serán:

BASE GRAVABLE Y TARIFA

Combustible fósil Unidad Tarifa/unidad
Gas Licuado de Petróleo Galón $95
Gasolina Galón $135
Kerosene y Jet Fuel Galón $148
ACPM Galón $152
Fuel Oil Galón $177

Fuente: minhacienda

Se espera que con el nuevo impuesto “verde” se realice un recaudo importante, la inquietud es que estos combustibles son de uso frecuente en diferentes actividades económicas lo cual podría afectar el precio final de estos combustibles y por ende al consumidor final.

El impuesto “verde” de la reforma tributaria no es el problema, el problema es a donde van a llegar esos recursos y si se invierten en lo que se debe invertir. En este caso, los recursos que se requieren para llevar acabo los planes de adaptación al cambio climático[1], la ampliación de las áreas protegidas y el desarrollo de proyectos de reforestación. No es claro como beneficiara este impuesto al carbono al medio ambiente.

Además del impuesto al carbono, la reforma tributaria promueve la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar el medio ambiente. El artículo 255 menciona que habrá un descuento para inversiones realizadas en control y mejoramiento del medio ambiente para personas jurídicas, las cuales tendrán derecho a descontar de su impuesto sobre la renta a cargo el 20% de las inversiones que hayan realizado en el respectivo año gravable, la acreditación de ese mejoramiento lo llevará a cabo la autoridad ambiental respectiva, la cual deberá tener en cuenta los beneficios ambientales directos asociados a dichas inversiones.

La discusión es que este descuento solo se aplicará para personas jurídicas, es decir, que las personas naturales que deseen desarrollar proyectos de energías limpias en sus comunidades, por ejemplo, instalando paneles solares y/o desarrollando viviendas eco sostenibles para mejorar el medio ambiente, no tendrán este beneficio tributario.

Es necesario establecer cuáles serían los estándares de inversión para conceder dicho descuento y mejor aún en el caso del mejoramiento del medio ambiente es imperativo determinar bajo que parámetros se establece que hay mejoramiento ambiental, porque no es lo mismo plantar una, diez, cien o mil hectáreas de árboles. Por otra parte, si se desarrollan nuevas tecnologías se va a disminuir la emisión de CO2, por lo tanto, la tarifa por emisión en vez de subir debería bajar paulatinamente.

En materia de inversiones realizadas en investigación, desarrollo tecnológico o innovación, la reforma presenta un derecho a descontar del impuesto de renta en un 20% sobre el valor invertido en esa clase de proyectos y también se busca fomentar a investigadores, grupos y/o centros de investigación registrados por Colciencias en esos proyectos. Pero, si tenemos represados 1.5 billones de pesos de las regalías para proyectos de ciencia y tecnología[2] no es claro como este aparte de la reforma tributaria puede apoyar el desarrollo de proyectos innovadores como los de energías renovables (Ley 1715 de 2014).

En conclusión, en la reforma tributaria además del impuesto verde se tienen establecidos unos descuentos importantes. Sin embargo, se debe tener en cuenta que debe haber un equilibrio entre el recaudo por el impuesto verde y los descuentos que se aplicarán para así evitar el conejo que personas jurídicas terminen por cancelar por impuesto a la renta un valor de cero[3] a causa de esos descuentos.

En respuesta a sí habrá o no conejo con el impuesto “verde” de la reforma tributaria no es posible establecerlo a ciencia cierta, eso lo deberá revisar el congreso, porque el impuesto está establecido para recaudar y hasta la fecha no se ha establecido por parte de ministerio de hacienda hacia donde van a ser dirigidos dichos recursos, es decir, tener una destinación específica en el sector ambiental que es donde le correspondería y se debería aplicar.

[1] http://m.portafolio.co/tendencias/control-del-cambio-climatico-en-colombia-requiere-56-billones-de-pesos-501758

 

[2] http://www.elespectador.com/noticias/educacion/colombia-no-sabe-hacer-15-billones-ciencia-articulo-662587

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