La campaña electoral ambiental: ¿más carreta que realidad?

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La campaña electoral está en un momento álgido: las encuestas señalando candidatos en los primeros puestos, anuncios de propuestas o promesas de campaña en redes sociales y la plaza pública, muchas de las cuales no llegan a ser realidad o, en el peor de los casos, se transforman en propuestas en contra del medioambiente. En El Mal Economista nos dimos a la tarea de revisar las propuestas de cada candidato en materia ambiental, para saber si la campaña electoral ambiental es más carreta que realidad.

Por: Oscar Andrés Martínez

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Como el orden de los factores no altera el producto, premisa de la multiplicación, los candidatos con sus propuestas están organizados en orden alfabético. 

De la Calle

El candidato del Partido Liberal presenta en su página web las siguientes propuestas:

  • Protección y gestión de recursos naturales.
  • Lucha contra el cambio climático.
  • Equilibrio entre sistemas de desarrollo y sistemas ambientales.
  • Fortalecimiento institucional y gestión del conocimiento.
  • Conservación y manejo sostenible de bosques.

 

Las anteriores propuestas se basan en la protección de ecosistemas estratégicos; la toma de conciencia de la importancia del agua como derecho fundamental; la reducción de los gases de efecto invernadero; el uso de energías renovables; la gestión de proyectos hidroenergéticos; el desarrollo de planes integrados de adaptación al cambio climático; el convertir a Colombia en destino de turismo ecológico; aumentar el presupuesto del sector ambiental; capacitar en gestión de recursos a las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR); y, finalmente, promover el manejo forestal sostenible.

 

Duque    

El candidato del partido Centro Democrático, en su página web, señala para el medioambiente lo siguiente:

  • El desarrollo minero del país se adelantará con los más altos estándares de responsabilidad.
  • Integración de la producción agrícola con prácticas sostenibles.
  • Compromiso nacional con la mitigación del cambio climático.
  • Concientización sobre la riqueza de la biodiversidad de Colombia.
  • Renovación y modernización de la institucionalidad ambiental.
  • Fortalecer el Sistema Nacional Ambiental (SINA).

 

Las propuestas de candidato Duque se centran en la integración de las energías renovables y la protección del agua; el fortalecimiento de la cultura ambiental a nivel empresarial a través de siembras y limpiezas del entorno; el desarrollo de la minería con altos estándares de responsabilidad; y la sostenibilidad de pequeña y mediana minería combatiendo la minería ilegal. En el fortalecimiento del SINA, habla del desarrollo rural, de la sostenibilidad de la producción agropecuaria y la mitigación de los efectos de la industria y la minería.

Fajardo

La Coalición Colombia, a través del candidato Fajardo, contempla como propuestas para el medioambiente las siguientes:

  • La defensa del agua y la protección y delimitación de áreas ambientales protegidas o estratégicas.
  • Cumplir con los compromisos de la COP21, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Impulsar el pago por servicios ambientales a fin de estimular la economía verde.
  • Delimitar de forma definitiva las áreas donde no se permita ningún tipo de actividad de alto impacto.
  • Instaurar una moratoria en la explotación de yacimientos no convencionales (Fracking) en virtud del principio de precaución previniendo las consecuencias identificadas por la comunidad internacional.
  • Fomentar las alternativas de generación de energía limpia.
  • Reducir la tasa de deforestación anual con el fin de disminuir la pérdida de biodiversidad.

 

Las propuestas que presenta el candidato Fajardo incluyen la protección a los páramos, bosques y humedales; la concertación con las comunidades para la protección del medioambiente a través de incentivos económicos; el apoyo a procesos mineros en lugares con vocación histórica; fomentar la energía eólica, solar y de residuos; reducir la tasa de deforestación anual; disminuir la pérdida de biodiversidad y la conservación de los bosques como sumideros de carbono.

 

Petro

Por otra parte, el candidato Petro, del grupo Colombia Humana, sustenta su propuesta en los siguientes aspectos:

  • Disminución de uso de las energías fósiles.
  • Ajustes en el marco normativo, mejora en la investigación científica y promoción de conversión tecnológica.
  • Conservación de bosques y reducción de la deforestación.
  • Inversión en tecnologías de producción agrícola con bajas emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Replanteamiento de las reglas en materia de extracción de minerales y petróleo.
  • Nacionalización de las reservas mineras y aumento de la renta minera.
  • Democratizar la producción y distribución de la energía.

Las propuestas del candidato Petro muestran el desarrollo de transformaciones en el modelo económico y mejoras en la política ambiental colombiana. Además, propone el desarrollo de energías alternativas a través de paneles solares y energía eólica. Ecopetrol se centrará en la investigación, promoción e implementación de energías limpias. Así mismo, el desarrollo del Fracking será prohibido junto con la minería de oro a cielo abierto. Finalmente, propone el fortalecimiento del sector público ajustando el marco normativo para adaptarse al cambio climático.

Vargas 

El candidato Vargas presenta en su propuesta para el medioambiente los siguientes puntos:

  • Agua y aire limpio.
  • Cambio climático.
  • Lucha contra la minería criminal y la deforestación.
  • Eficiencia en el proceso de licenciamiento ambiental.
  • Fortalecimiento del modelo institucional ambiental.
  • Plan nacional de recuperación forestal.

Para el desarrollo de las anteriores propuestas, el candidato Vargas referencia, entre otros aspectos: eliminación de aranceles e IVA para equipos de tecnologías limpias; impulsar la chatarrización comenzando por el transporte masivo; aumentar cobertura de agua y saneamiento y conexiones rurales; incorporar a la matriz energética un 10% de tecnologías renovables; asignar a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) la conformación de proyectos de erosión costera; crear sistema satelital para detectar deforestación y minería criminal; crear la Agencia Nacional de Licencias Ambientales y Permisos Ambientales a nivel regional y nacional; ajustar el proceso de licencias ambientales; crear la Agencia Nacional del Agua y el Clima fusionando el IDEAM con el Fondo de Adaptación.

 

Dado lo anterior, las propuestas de los candidatos presidenciales están inmersas en los siguientes ejes fundamentales: la defensa del agua, el cambio climático, la minería y la institucionalidad ambiental.

La defensa del agua es, sin lugar a duda, una de las mayores obligaciones del próximo presidente de Colombia, debido a la pérdida, contaminación y destrucción de los ríos y quebradas que abastecen a los acueductos en cada territorio del país, a causa de procesos de deforestación y desarrollo de actividades productivas en zonas protegidas. Por otra parte, está el cambio climático, que ha estado manifestándose con mayor intensidad durante los últimos años a través de los fenómenos de La Niña y El Niño, y que ha generado pérdidas tanto económicas como sociales especialmente en las personas más vulnerables.

 

Pero las propuestas son eso, propuestas, debido a que para llevarlas a cabo se requiere de varias intervenciones sobre diversas áreas gubernamentales. El hecho de querer reformar el SINA implica que se deben reformar las CAR y eso es casi imposible, gracias al lobby que se hace en el Congreso por parte de estas entidades a través de la Asociación de Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible (ASOCARS), que es la entidad que agrupa y recibe recursos públicos por parte de las CAR para su defensa en el Congreso. Dada la naturaleza de dichas entidades al ser autónomas, estas no quieren perder ese estatus.

 

Por otra parte, el cumplimiento de los compromisos de la COP21 está lejos de llevarse a cabo, debido al continuo reajuste presupuestal en cada una de las entidades ambientales que deben hacer cumplir esos compromisos. Aspectos como la tasa de deforestación, la cual está en incremento, la pérdida de biodiversidad, la contaminación atmosférica y la pésima gestión de la calidad del aire en las principales ciudades del país, son ejemplos claros de que no hay un buen panorama para llegar a cumplir esas metas.

 

El fomento de energías o tecnologías limpias es una propuesta a largo plazo. Reemplazar la generación de energía eléctrica por medio de las hidroeléctricas implica cambios en la legislación actual, para lo cual los intereses económicos de las empresas que han invertido en esos proyectos son un gran obstáculo ante las energías renovables.

 

En conclusión, las propuestas a nivel ambiental del candidato que logre salir victorioso en la contienda del próximo mes, deberán ser desarrolladas a través de acuerdos programáticos con el Congreso para poder llevarlas a cabo. Habrá muchos cupos indicativos que negociar, y lo fundamental es que se tenga en cuenta al medioambiente como eje de desarrollo económico como un todo, no como una parte a la cual hay que destinarle presupuesto de funcionamiento por aquello de tener que cumplir con los convenios internacionales. Ahora bien, en campaña electoral se dicen y se prometen muchas cosas, para la muestra un botón: Bogotá, que en materia de medioambiente se prometió mucho y se ocultó demasiado, y los casos de la reserva Van Der Hammen, el metro y la licitación de los buses para Transmilenio. Todo lo anterior deja claro que, en materia ambiental, durante la campaña electoral hay más carreta que realidad.

 

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