Nueve pasos (reales) para salir de pobre

1290


Si usted llega a final de mes contando las monedas, le teme a las llamadas de los bancos y su nivel de ahorro se reduce a una alcancía vacía, esta nota es para usted.

La definición básica de pobreza es la ausencia de dinero, es decir, la escasez. Y aunque el DANE diga que solo el 30% de los colombianos son pobres, si usted siente constantemente que la escasez está presente en su billetera puede autodenominarse pobre.  Si usted llega a final de mes contando las monedas, le teme a las llamadas de los bancos y su nivel de ahorro se reduce a una alcancía vacía, estos pasos son para usted.

¡Ojo! Este texto no predica ninguna teoría de los famosos libros que están en la calle diciendo cuál es el camino para enriquecerse. El propósito de los siguientes nueve pasos no es que usted se haga rico, sino que con decisiones prácticas y reales pueda alejar la escasez de su vida.

  1. Acéptelo… usted es pobre

El primer paso es aceptarlo: usted no es rico y su vida no es la de un famoso en Instagram. Es hora de reconocer que usted tiene un ingreso limitado, por lo que, aun cuando no quiera, sus gastos y estilo de vida deben ser limitados. La gran mayoría de gastos innecesarios se dan por el anhelo de aparentar un estilo de vida que en realidad usted no se puede dar.  Acepte cuál es su entorno.

  1. Cuénteselo a su familia

Dado que ya aceptó su realidad económica, cuénteselo a su familia y su entorno más cercano. Tenga cuidado de a quién se lo cuenta, tampoco se trata de publicárselo al mundo. Este paso es difícil porque está directamente relacionado con el orgullo y el estatus social, sin embargo, si otras personas dependen económicamente de usted, es imposible que pueda avanzar hacia una situación de estabilidad financiera sin que las otras personas le ayuden en tal tarea.

Por ejemplo, si usted es padre de familia, cuéntele a sus hijos y pareja que deben hacer ajustes en su estilo de vida mientras ponen a salvo las cuentas de la casa. Por otra parte, si usted es soltero pero su vida social consume su tiempo y dinero, sería bueno contarles a sus amigos que se va a dar un respiro, por lo que dejará de salir recurrentemente con ellos.

  1. Al confesionario

Luego de reconocer su situación y buscar aliados para salir de ella, llegó la hora de hacer cuentas. Sea sincero, saque la calculadora, el lápiz y calcule cuánto dinero le llega mensualmente para sobrevivir. Es importante que no se mienta ni sea positivo en las cuentas: el saber cuánto dinero recibe le dará una visión real de cómo es su situación económica.

Después de eso calcule cuánto necesita para sobrevivir, es decir, para tener una vida digna sin lujos, sin salidas y sin gastos innecesarios.  Si el dato de lo que usted necesita es superior a lo que gana, algo no está bien y debe repensar qué estilo de vida está llevando.

  1. Enfrente las deudas con dignidad

Luego de saber cuánto dinero tiene en el bolsillo, enfrente sus miedos con dignidad. Un paso fundamental para respirar económicamente es saber cuánto le debe al mundo (amigos, familia y bancos). Tómese el tiempo para hacer las cuentas de manera realista hasta que llegue a la cifra total de lo que le debe a la humanidad. Es posible que luego de llegar a ese número se sienta frustrado y deprimido, pero tranquilo, hay solución. Teniendo el número de la tortura en la cabeza planee cuánto dinero va a usar cada mes para ir abonando a sus deudores. Recuerde que siempre puede negociar de nuevo con sus acreedores y proponer planes de pago. Es más, es preferible que usted proponga una salida a ese compromiso pendiente a que deje de pagar. La ley de negociar funciona hasta con los temidos bancos 

  1. A madrugar

En este punto usted sabe cuánto recibe, debe y gasta, por lo que llegó la hora de empezar a hacer cambios para bajar sus gastos. El primero es madrugar. Levantarse temprano le permitirá tener más tiempo para empezar bien el día, eso va a cambiar su actitud en el trabajo y le dará oportunidad de usar transporte público. Tomar taxi, Uber o pagar parqueadero es mortal para los ingresos personales, por lo tanto, madrugue y llénese de buena energía, ya que la necesitará en el uso del transporte público. Ahorre usando bus, SITP, bicicleta o Transmilenio.

  1. Modo: Hogareño

En este punto el objetivo no es otro que bajar gastos y para eso no hay nada mejor que estar en modo hogareño. Es decir, lleve el almuerzo a la oficina, no salga tanto, siempre váyase tempranito para su casa y haga planes familiares de bajo presupuesto. El salir del hogar implica gastos en transporte, comida y entretenimiento, por lo cual, entre más tiempo esté en su casa, mejor para su bolsillo.

  1. Trabaje… como loco

Su trabajo es su principal fuente de ingresos, por ende, es importante cuidarlo. Trabaje de manera comprometida, aunque lo odie, pues el poner empeño lo llevará a tener mejores resultados y a mantener la cabeza ocupada en algo productivo. Si su caso es que no tiene empleo es hora de salir a la calle y buscar su próxima fuente de ingresos. En este momento su trabajo se llama buscar empleo. Es decir, usted debe comprometerse con obtener una entrada constante de ingresos.

  1. Busque ingresos extra

Teniendo claro que debe cuidar su trabajo, también busque otros ingresos. Tenga cuidado con las pirámides o empresas multinivel no reconocidas, pero se vale arrancar con un emprendimiento, dictar clases, conseguir un trabajo de medio tiempo. Obtener nuevos ingresos le permitirá bajar sus deudas, mejorar su estilo de vida y sentirse más productivo.

  1. Uno al año no hace daño

Si llega el fin de mes y estuvo juicioso trabajando, gastando menos y buscando otros ingresos, es hora de darse un premio pequeño. El premio tampoco puede exceder su nivel de gasto, pero dese un gustico que pueda compartir en sus redes sociales y que lo motive para empezar el otro mes alejando la escasez de su billetera.

Salir de la pobreza o de ese estado de escasez no es de la noche a la mañana. Entonces relájese, tome decisiones correctas y pronto verá buenos resultados en sus finanzas personales. Lo importante es llegar al punto en que no existan tantas deudas y poco a poco usted pueda mejorar su estilo de vida con relación a sus ingresos.  Por otra parte, no deje de soñar. Si existe una situación de escasez es temporal, pero eso no puede limitar su capacidad de visionar a futuro.  No se rinda, no se hace un imperio en un día.

Por: Harry Ramos

Twitter: @Harrye29

comments icon 10 comentarios
bookmark icon

Write a comment...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *