Vea cuántos árboles mató durante la universidad

1557


Es papel suficiente para recorrer un camino de 6,3 kilómetros de hojas tamaño carta, advierte Booklick. ¡Salgamos a sembrar!

Por: El Mal Economista

 

Todo egresado debe tener clara la imagen de ese libro que le rompió la espalda durante la universidad: para algunos era el de cálculo de Stewart, otros pensarán en alguno de los tomos de El Capital de Marx (o en todos juntos). El punto es que son los responsables de los problemas de espalda de más de uno. Y aunque algunos optaban por fotocopiarlos, el peso que tenían que soportar era igual o mayor.

Pero si les duele a los estudiantes, es imaginable pensar lo que le duele a la naturaleza. A los miles de árboles que son talados por la celulosa que contienen, que por el momento es el principal insumo a nivel mundial para fabricar papel.

Pocas veces los egresados se detienen a pensar, en su ajetreada vida laboral, en los costos derivados de su educación. No necesariamente en el tiempo y dinero que gastaron. ¿Ha reflexionado sobre cuántos vasos de café botó a la basura? ¿Cuánta luz consumió por todas las veces que prendió el computador o el celular? Y qué tal si hace las cuentas de las botellas (latas) de cerveza que tomó durante las más de 1.500 noches de viernes que vivió durante la carrera.

Con respecto al papel, debe ser el consumo que menos se puede evitar. Ya sea un post-it, un cuaderno o un libro de marca todo suma si se quiere analizar el impacto medioambiental. Si bien en cada universidad moderna hay espacios para reciclar, la cultura no es lo suficientemente fuerte para que deje de ser un problema serio. De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente en Colombia solo se recicla el 17% de los residuos, por lo que, de 100 hojas utilizadas, solo 23 se reutilizarían.

Y aunque cada día los jóvenes toman más conciencia ambiental, se trata de un problema estructural. El papel es un bien inelástico para los estudiantes, lo que significa que es poco probable que su consumo baje ante cambios en el precio y otros factores. Y tiene sentido, pues en la universidad se va a estudiar, y el papel es un insumo para lograrlo.

Todos los días mueren árboles por esta situación. La celulosa que hay en un árbol alcanza para producir, en promedio, 12.000 hojas de papel. Por tanto, se requieren alrededor de 15 árboles para fabricar una tonelada de papel. Pero es una lógica que también brinda una solución, ¿y si se cambia el insumo para estudiar?

Precisamente este es uno de los objetivos de Booklick, un emprendimiento colombiano que busca cambiar la forma de leer, estudiar e interactuar en el ámbito editorial. Y todo sin usar una hoja de papel.

“Hay un consumo promedio de aproximadamente 50,000 fotocopias diarias por universidad, de las cuales un estudiante promedio consume alrededor de 35 por día. Pero si reemplazara las fotocopias por el servicio de Booklick, lograría salvar un árbol anual. De esta manera estimamos que al finalizar el año habremos salvado por lo menos 40.000 árboles”, explica el emprendimiento.

De acuerdo con estas estimaciones cada egresado habría matado por lo menos cuatro árboles durante su paso por la universidad, papel suficiente como para que cada uno recorra un camino de 6,3 kilómetros de hojas tamaño carta. No es tarde para que haga un plan de sembrar árboles con sus amigos de carrera.

En Bookclick se encuentran más de 3.000 libros, y entre ellos varios de los que cada semestre compran o fotocopian los estudiantes. Sí, está el cálculo de Stewart. Y también se encuentra una amplia colección de libros de literatura. Pero el verdadero valor agregado es que la plataforma se comporta como una especie de Spotify, que permite crear un equivalente a las listas de reproducción: Book List.

De esta manera, cada usuario puede crear una lista para estudiar, por ejemplo, cálculo, con todos los libros para pasar los exámenes. Incluso puede subir diapositivas y agregar videos de YouTube para tener todo el material en un solo sitio. Y, al igual que en Spotify, se pueden compartir y mandar estas listas a otras personas.

La membresía vale $20.000 mensuales, es decir, el servicio durante el semestre costaría menos de $100.000. Y de acuerdo con las fotocopiadoras cerca de la Universidad de los Andes, es menos de la mitad de lo que cuesta el paquete de la clase de Historia económica de Colombia.

Sin embargo, la transición del papel a lo digital entra a la larga lista de cambios pequeños que podrían ayudar a mejorar el mundo: comer carne de vaca solo una vez a la semana, cerrar la llave mientras se lavan los dientes o caminar si el trayecto es de menos de un kilómetro. Pero, aunque sean pequeños y no impliquen gran esfuerzo, puede que no sucedan.

Por esta razón, si bien Booklick es barato y más eficiente a la hora de estudiar, es posible que la mayoría de universitarios sigan prefiriendo las fotocopias y los libros. Después de todo, no hay que menospreciar el efecto del olor del papel en los hábitos de consumo. Pero por lo menos ya hay una opción para los que realmente quieran reducir su impacto medioambiental, y que se quieran graduar sin el fantasma de los árboles que mató. Ustedes eligen.

 

comments icon 0 comentarios
bookmark icon

Write a comment...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *