Publicado el 9 Diciembre, 2018

De geografías y racismos: ¿Por qué es tan pobre el Pacífico colombiano?

El Pacífico es la región con mayor proporción de negritudes en el país y es también la región más vulnerable. Surge entonces la pregunta: ¿no habrá alguna relación entre las dos variables?


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El mapa arriba presentado indica la pobreza urbana por municipio en el país en 2005. El que pongo a continuación, presenta el riesgo de desnutrición este mismo año:

Este otro nos indica el PIB per cápita y el nivel de Necesidades Básicas Insatisfechas por región:

Todos los mapas presentan una tendencia común: bajo cualquier métrica, el Pacífico colombiano es una de las regiones más pobres y vulnerables del país, liderando los índices de pobreza y necesidades básicas insatisfechas (junto con la región amazónica) y los índices de hambre (junto con La Guajira). En este artículo propondremos una lectura sobre las causas históricas de esta situación.

Pobreza, racismo y migraciones: la colonización del occidente colombiano

Cuando hablamos de pobreza en las diversas regiones colombianas, suelen referirse varias razones: baja productividad, poco capital humano (o sea, mala educación), instituciones ineficientes o corruptas, poca integración con los mercados nacionales, etc. Pero no nos digamos mentiras: cuando se habla de pobreza en el Pacífico, la primera explicación que asoma suele tener al menos algún tinte racista.

Algunos dirán que es inevitable pensarlo así. El Pacífico es la región con mayor proporción de negritudes en el país y es también la región más vulnerable. Surge entonces la pregunta: ¿no habrá alguna relación entre las dos variables? Pues bien, lo que venimos a proponerles aquí es que sí, sí hay una relación entre estas variables, pero no de la manera en que muchos supondrían.

Si bien los primeros esclavos llegaron al occidente colombiano en tiempos coloniales (principalmente a trabajar en las minas auríferas de Chocó), la mayor parte de los esclavos llegaron a las haciendas del Cauca y de la Región Caribe. El verdadero impulso al poblamiento de la Región Pacífica ocurrió realmente luego de la abolición de la esclavitud (decretada en nuestro país en 1851), cuando miles de colonos, casi todos afrodescendientes, comenzarían a colonizar la Llanura Aluvial del Pacífico (Almario, 2009).

¿Por qué el Pacífico? ¿Por qué no las regiones cafeteras de la Cordillera Central (célebres por haber hecho parte de la colonización antioqueña), las montañas del Tolima Grande, o incluso la frontera amazónica? Bueno, sucede que una cosa es la ley y otra la realidad: la esclavitud había sido abolida, es cierto, pero las élites (principalmente blancas) del entonces Estado Soberano del Cauca no estaban particularmente interesadas en integrar a los afrodescendientes en la sociedad, y en la mayor parte del país los sentimientos racistas seguían teniendo mucha fuerza. En cambio, en el Pacífico (tierra poblada por exesclavos) el sentimiento de exclusión era mucho más leve y la situación para los recién llegados era mucho más amena.

Y aquí está el quid del asunto: la Región Pacífica jamás había resultado de interés para las poblaciones no-esclavas (y de paso para los gobiernos coloniales) porque, en términos económicos, tenía más bien poco que ofrecer.

Geografía y economía: limitaciones del territorio

Para un Estado, y en particular uno con las tremendas limitaciones del Estado colombiano del siglo XIX, el principal interés al hacer presencia en una región estaba asociado a aquello que tenía para ganar (en términos principalmente monetarios) de aquella región. Y en este sentido, la Región Pacífica despertaba más bien poco interés.

Claro, hay oro en el Pacífico, pero su extracción es costosa, tiene importantes impactos ambientales y comenzar su explotación requiere grandes inversiones de capital. Además, la producción aurífera se concentra en áreas específicas hacia el norte (principalmente en el Chocó).

Ante la clara ausencia de industria, esto nos deja con el sector agropecuario. En vista de que la colonización de finales del siglo XIX y principios del XX fue mayoritariamente rural, se esperaría que aquí estuviera el eje de la economía regional. Y es en este sector donde comienzan a volverse evidentes los problemas:

En primer lugar, el Pacífico es una zona muy lluviosa (entre las más lluviosas del mundo) con suelos más bien pobres: 68% del territorio del Chocó tiene suelos con fertilidad baja o muy baja, y solo el 11% se considera muy fértil (Bonet, 2007).

Así mismo, el Pacífico se encuentra en un territorio de difícil acceso desde el interior del país. En los tiempos en que la esclavitud aún existía esto era algo positivo: para un esclavo fugado, ¿qué mejor que estar tan lejos como fuese posible de las autoridades? Pero durante el siglo XX la dificultad en el transporte y la debilidad institucional limitarían la inversión pública y el desarrollo productivo de la región.

Por último, las aguas oceánicas del Pacífico son menos prósperas de lo que se creería, pues la Corriente de Humboldt, rica en nutrientes provenientes del fondo del mar, se separa de nuestro continente en Ecuador para dirigirse de nuevo hacia Asia. Las pesquerías pueden sostener a las poblaciones de la región, pero explotar estos recursos a mayor escala podría poner en peligro la sostenibilidad de la actividad.

En esencia, ni en términos mineros, ni en términos agrícolas, ni en términos pesqueros, presentaba el Pacífico una oportunidad de desarrollo económico al Gobierno colonial de la Nueva Granada o al incipiente Estado republicano del siglo XIX. Esto llevó a que ya en la Colonia comenzara una marginación del Pacífico con respecto al resto del país: al contrario que en el Valle del Cauca, o el Altiplano Cundiboyacense, las autoridades tenían mucha menor presencia y el control del territorio (y la población) era mucho más leve.

En el contexto político profundamente racista de la Colonia y el siglo XIX, esta marginación representaba garantías para las negritudes: de ahí que muchos esclavos fugados buscasen seguridad en el occidente. Tras la abolición, la existencia de comunidades previamente establecidas y la necesidad de escapar de una autoridad profundamente segregacionista impulsaron la colonización de la región, donde los antiguos esclavos tendrían mayor tranquilidad. En el largo plazo, sin embargo, las ventajas asociadas a un Gobierno débil y una institucionalidad muy incipiente llevarían al surgimiento de problemas y desafíos que aún hoy siguen pendientes de solución.

Comentarios finales: de una geografía del racismo y los límites de la idea de desarrollo

De alguna manera, podríamos decir que la distribución de las poblaciones negras en las regiones más deprimidas del occidente colombiano (y, seguramente, también en la Región Caribe) ilustra una especie de geografía del racismo: un poblamiento histórico que por generaciones siguió los ritmos de la discriminación en un proceso de siglos del que hoy sufrimos las consecuencias. No cabe duda de que si pensamos el Pacífico bajo la métrica de un desarrollo económico tradicional es una región con serias desventajas.

Pero también es cierto que hay que tener cuidado con esta noción monolítica de desarrollo. Sí, el Pacífico en conjunto presenta serios problemas, pero en su interior también encontramos ejemplos interesantes de organización comunitaria, de gestión local sostenible de recursos limitados y en general de procesos tangenciales (y en ocasiones claramente diferenciados) de aquello que podemos llamar un desarrollo económico tradicional. Desde la organización de la pesca de la piangua hasta los procesos de turismo comunitario, pasando por la gestión de recursos limitados como el palmiste y la chonta, muchas comunidades del Pacífico colombiano han generado mecanismos de gestión territorial y de manejo de recursos comunes que podrían enseñarnos mucho a los demás colombianos. Como sociedad hemos de trabajar bastante si queremos superar los problemas de la región, pero es pertinente también sentarnos a analizar sus procesos y, por qué no, pensar en replicar aquellos que han resultado exitosos y que se constituyen en alternativas a un modelo de desarrollo que también tiene considerables limitaciones.

Referencias

 

  1. Almario, O. (2009). De lo regional a lo local en el pacífico sur colombiano, 1780-1930. HiSTOReLo, 1(1), 76-123 Recuperado de: http://www.scielo.org.co/pdf/histo/v1n1/v1n1a04.pdf
  2. Bonet, J. (2007). ¿Por qué es pobre el Chocó? Documentos de Trabajo sobre Economía Regional ° 90. Banco de la República. Recuperado de: http://www.banrep.gov.co/docum/Lectura_finanzas/pdf/DTSER-90.pdf.
  3. Cepeda, L. y Meisel, A. (2013). ¿Habrá una segunda oportunidad sobre la tierra? Instituciones coloniales y disparidades económicas regionales en Colombia. Documentos de Trabajo sobre Economía Regional ° 183. Banco de la República. Recuperado de: http://www.banrep.gov.co/docum/Lectura_finanzas/pdf/dtser_183.pdf
  4. Departamento Nacional de Planeación (2010). Bases del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014. Recuperado de: https://www.cna.gov.co/1741/articles-311056_PlanNacionalDesarrollo.pdf
  5. Grupo Erradicar la pobreza (s.f.). Mapa de hambre en Colombia por municipios. Recuperado de: http://grupoerradicarlapobreza.blogspot.com/2014/05/mapa-de-hambre-en-colombia-por.html
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