Publicado el 20 Junio, 2017

Ser rico o ser pobre: ¿una decisión?

La pobreza ha sido descrita como ruin y roñosa, indolente y perezosa, altanera y servil. Resulta ligero afirmar que el que es pobre es porque lo decidió así. Lo verdaderamente complejo es identificar sus causas o sus factores asociados.


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Fernando Vallejo escribiría en El fuego secreto, el libro de su fulgurosa adolescencia: “Odio la pobreza. Por ruin y roñosa, indolente y perezosa, altanera y servil. Y por ignorante, además. El pobre no lee, no estudia, no progresa, no se quiere superar. Viven en bodombiles, tugurios, vecindades, favelas, y el trabajo les causa horror. Todo lo esperan del patrón o del gobierno, o de usted o de mí. Otras veces se dan a rezar y se encomiendan a la virgen, y sentados en sus respectivos culos aguardan la lotería, algún milagro alcahueta, o que les hagan la revolución. Por eso no quiero ser pobre”.

Esta desatinada diatriba contra la pobreza, o los pobres, no es una simple burla hacia una clase social en desventaja. Tampoco se trata de un comentario aislado hecho por un escritor deslenguado y pertinaz. Es por el contrario un quejido que lanzan muchos, de todas las condiciones sociales, que se resume en que el que es pobre es porque lo quiso ser.

Existen múltiples factores que impiden que alguien en condición de pobreza salga de ella. La pobreza es mucho más compleja de lo que parece, este artículo de EME lo ilustra. Piense en una familia pobre que quiere invertir en un negocio que le generará cierta rentabilidad y para ello pide un préstamo. ¿Cuál es la probabilidad de que el banco se lo otorgue?

Este no es el único obstáculo al cual un hogar o individuo pobre se debe enfrentar. En concreto, los pobres tienen niveles de alimentación bajos, hecho que aumenta las probabilidades de adquirir una enfermedad, se encuentran en un contexto social que puede representar todo tipo de riesgos asociados e incluso sus retornos salariales en promedio son bajos. Pero, ¿qué clase de capital social tienen los hogares pobres? ¿Cómo podría imaginar una vida distinta quien a su alrededor siempre ha visto miseria? Con estas preguntas no quiero sonar como misionero social ni mucho menos justificar la pobreza. No pretendo defender las causas de la fe o de la misericordia. En términos de Alejandro Gaviria, mostraré lo que un científico social puede captar en lo concreto.

Gráfico 1. Mecanismos de los cambios en la pobreza: crecimiento y distribución del ingreso del hogar. Pobreza $4 al día (2005 PPP) Brecha de pobreza.


Fuente:Tabulaciones del LAC Equity Lab con datos SEDLAC (CEDLAS y el Banco Mundial) y los Indicadores del Desarrollo Mundial.

Ser pobre no obedece a una vaga y simple decisión personal. De hecho, existen mecanismos por los cuales esta puede cambiar. El gráfico 1 muestra dos mecanismos a nivel macro (en un país): el crecimiento y la distribución. Se ha hablado mucho sobre la mejoría de Colombia en los índices de pobreza, sin embargo, este fenómeno es generalizado en la región, en particular para la primera década del siglo XXI.

Es claro cómo el crecimiento económico en la región ha disminuido la brecha de pobreza en 5.6 puntos entre 2004 y 2014. Colombia se destaca como el país que mejor ha sabido aprovechar los dividendos del crecimiento en disminuir la brecha de pobreza. Sin embargo, no sucede así en los aspectos distributivos. Esto último tiene relación con el carácter regresivo del sistema tributario colombiano (que el sistema de impuestos no disminuye la desigualdad de ingresos) y el sistema de gasto en algunos rubros como el de pensiones, por ejemplo.

Por otro lado, los ingresos laborales y no laborales son factores importantes que, por lo menos para Colombia según SEDLAC, disminuyen de manera importante la pobreza (4.4 puntos porcentuales en el caso del ingreso laboral para los hombres y 4.2 puntos para el ingreso no laboral).  Sin embargo, la falta de oportunidades es un problema endémico en la región, en donde Colombia no sale muy bien librada (ver gráfico 2). En general, la educación de los padres es un factor de exclusión que aumenta la disparidad de oportunidades (capturada por el índice D, en donde 0 indica total igualdad de oportunidades).

Gráfico 2. Descomposición del Índice-D 2014Matrícula escolar.


Fuente:Tabulaciones del LAC Equity Lab con datos SEDLAC (CEDLAS y el Banco Mundial).

Otros factores como ser mujer, tener una madre cabeza de familia, tener muchos hermanos o pertenecer a una zona rural hacen que eso que llamamos igualdad de oportunidades simplemente no se dé. Entonces, ¿bajo qué circunstancias una persona tendrá que tomar la decisión de ser pobre? Evidentemente con la cancha desnivelada no podremos hablar de una decisión, por el contrario, existiría cierta coacción intuitiva. Con seguridad, tanto usted como yo, conocemos a alguien que salió del monstruo de la pobreza. Entonces usted podrá referirse al empeño, esfuerzo y trabajo que imprimió esta para dejar de ser pobre. Pues bien, esos factores no observados son importantes, pero no los únicos.

Lo interesante de identificar factores observables (que podemos medir) recae en las recomendaciones de política que se pueden formular. Evidentemente, si ser rico o pobre se tratara solamente de una decisión, ¿qué podemos hacer diferente a campañas que incentiven a un cambio individual? Pero como este problema es más amplio, los programas de transferencias directas, el aumento de la educación, el control demográfico y demás son políticas que han sido fundamentales en el camino de disminuir la pobreza, programas basados en esos otros factores observables, algunos mencionados antes. Con seguridad, Colombia tendrá que seguir avanzando en la generación de igualdad de oportunidades y en redefinir todos aquellos programas y políticas públicas estructurales, todo esto en las proporciones que se ajusten a lo efectivamente realizable.

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